MISIONES.UNO – En Córdoba capital, un relevamiento realizado por la División de Manejo Integrado de Vectores y personal municipal arrojó un índice elevado de viviendas con presencia de larvas de Aedes aegypti, lo que representa un riesgo alto de transmisión de dengue.

El primer monitoreo aédico de 2026 en la ciudad de Córdoba reveló un índice de vivienda (IV) de 11,50%, lo que significa que casi 12 de cada 100 hogares visitados presentaban al menos un recipiente con larvas del mosquito Aedes aegypti, transmisor del virus del dengue. Este valor, según los estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), indica un riesgo alto de transmisión viral. El resultado es similar al registrado en igual período de 2025, cuando el índice se ubicó en el 12%.
El relevamiento se realizó en cinco zonas de la capital, de acuerdo con características geográficas, y abarcó 600 viviendas distribuidas en 30 barrios. Entre los objetos que funcionaban como potenciales criaderos de mosquitos se identificaron principalmente baldes (29,7%), floreros con plantas acuáticas (27,5%), bebederos de mascotas (8,8%), cubiertas (7,7%), desagües (6,6%) y porta macetas (3,3%).
María Eugenia Vittori, del Departamento de Epidemiología, recordó la importancia de eliminar los recipientes que acumulen agua y no sean necesarios. Además, recomendó reemplazar el agua de los floreros por arena y lavar diariamente los bebederos de mascotas para evitar la acumulación de huevos y larvas.
Las autoridades provinciales remarcaron que para prevenir la propagación del dengue es fundamental revisar los hogares en busca de recipientes que puedan acumular agua, desmalezar patios y jardines, mantener el césped corto y limpiar con frecuencia desagües y bebederos de animales. En el interior de las viviendas, se aconseja prestar especial atención a floreros y portamacetas, que deben ser vaciados y limpiados regularmente.
El monitoreo y las recomendaciones buscan reforzar la prevención comunitaria frente al riesgo elevado de transmisión, destacando la necesidad de la participación activa de la población en el control de criaderos de mosquitos.
